Tras la bancarrota de la guerra, la provincia de Piura se reconvirtió con la aclimatación del Algodón Pima en 1918, cuya fibra extralarga conquistó los mercados de Gran Bretaña y Norteamérica, enriqueciendo los valles del Chira y Piura. Simultáneamente, los yacimientos de La Brea y Pariñas, operados por la London Pacific Petroleum y luego la International Petroleum Company, hicieron de Talara el corazón energético del país, hasta la toma militar y nacionalización del enclave en octubre de 1968 bajo Juan Velasco Alvarado.